El retrato de Dorian Gray de Oscar Wilde

Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp

Este libro no estaba entre mis pendientes, ni siquiera sentía curiosidad por leerlo. Apareció ante mí, un día, mientras hacía las compras para casa. La portada me cautivó, leí la contraportada y estaba decidido, iba a leerlo. Esta edición económica y este encuentro inesperado, me han proporcionado horas de enorme placer, por lo que recomiendo ampliamente la lectura de esta onmubilante novela inglesa del siglo XIX.

Para quienes aún no conocen este libro, les cuento brevemente de qué se trata. Basil Hallward, un pintor inglés, pinta un lienzo inspirado en Dorian Gray, un joven hermoso y lleno de luz. Lord Henry, un amigo de Basil, inteligentisímo, cínico y decadente, descubre que el modelo es un sujeto delicioso y decide influenciarlo. Poco a poco, Dorian Gray empieza a transformarse y a valorar frente a todo la belleza, se sumerge en la búsqueda del placer y en la satisfacción plena de los sentidos. Dorian deseó que el rostro de la pintura cargue con el paso del tiempo, con sus pecados e infortunios, mientras que su cuerpo y rostro físicos permanecieran intactos y hermosos. Suena fantástico, ¿no?

El retrato de Dorian Gray (1890) es un maravilloso tratado sobre el hedonismo, la obsesión por la juventud y la belleza, la disputa eterna entre el bien y el mal, y la degeneración que conlleva la no aceptación del curso natural de la vida.

Es la primera ocasión en que leo a Oscar Wilde y me he enamorado de su prosa. Los diálogos y las reflexiones a cargo de los personajes son sublimes, tremendamente interesantes. De hecho, este es un libro que se debe leer despacio para saborear cada uno de sus pasajes y capítulos ya que es inevitable releer muchas partes conforme la lectura.

«Las personas filantrópicas pierden toda noción de humanidad».

«Los hijos comienzan amando a sus padres; al crecer, los juzgan, y en ocasiones los perdonan».

«La razón de que nos guste pensar bien de los demás es que nos asusta lo que pueda ocurrirnos. La base del optimismo es el puro terror».

«La vida marital es simplemente un hábito, y malo».

«Los libros que el mundo llama inmortales son los que le muestran sus lacras».

¿Te gustó? Compártelo
Share on facebook
Facebook
Share on whatsapp
WhatsApp
Share on twitter
Twitter

También te puede interesar